¿Una cesárea de trillizos es como una cesárea normal?
Esta es la pregunta que todas las futuras mamis de #trillizos nos hacemos cuando se acerca la hora de dar a luz. Sois muchas las que me habéis pedido que cuente mi experiencia, imagino que llevadas un poco por el miedo o respeto que nos da enfrentaros a este momento. Pues bien...lo que recuerdo es que deberían condenar a cadena perpetua al médico que lo inventó aunque conforme pasaban las horas y los días iba rebajándole la pena hasta que lo he dejado en libertad.
Esta ha sido la evolución...
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Al día siguiente |
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Ya en casa |
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Seis semanas después |
Quizá por la inconsciencia que siempre me acompaña, nunca le dediqué mucho tiempo al 'momento cesárea', sólo cuando el médico me dijo que esa misma tarde me la hacían, empecé a hacerle frente. Veréis, me planificaron la cesárea para la semana 35 pero días antes ingresé con dolores y ese mismo día, PAM, aparecen dos médicos en mi habitación diciéndome que me la adelantaban si yo quería. Accedí, claro. Por qué? porque al ser tres bebés, siempre son necesarios tres equipos de neonatólogos y para tenerlos controlados nada mejor que preveerlo antes. Si yo hubiera querido esperar me podría haber puesto de parto y entonces la cesárea hubiera sido de urgencia, con los equipos que hubiera en ese momento. Un te pillo aquí te mato, y todos sabemos que cada médico trabaja mejor con su equipo.
La operación para la cesárea es un pim-pam-pum, pinchazo de epidural, y en veinte minutos fuera. Mis bebes nacieron a las 20:07 los gemelos y a las 20:09 el mellizo, así que ya os hacéis una idea de lo rápido que es todo. La epidural duele? pues la verdad es que es un pinchazo de 0,00002 segundo, así que ni te coscas.
A las 21:00 ya estaba en reanimación, (ya le podrían haber puesto otro nombre no? rollo, 'el despertar' o algo así) y poco a poco iba sintiendo las piernas. Me pincharon una especie de calmante intramuscular para los dolores con una aguja que medía como una espada de torero, ole¡ pero como aún estas sedada no lo notas. Allí estuve hasta que sentí las piernas y luego para la habitación, sobre la 1:00 de la madrugada.
La cesárea duele, si, pero cada minuto que pasa duele infinitamente menos que el minuto anterior de manera que al día siguiente, no estás como una ardilla, no, pero la mejoría es sustancial. En el hospital te suministran unas gotas para hacer que el músculo del útero vaya poco a poco volviendo a su sitio, hay que tener en cuenta que con trillizos ha pasado de ser una pelota de tenis a ser una pelota de playa (esta es una textual del médico). Así que todo tiene que volver a su sitio y esas gotas, que deberían estar calificadas como bombas químicas, son las encargadas de replegarlo. Y eso, es muy molesto, pero solo durante la media horita siguiente y para eso está nuestro amigo Nolotil.
La noche de la cesárea es imprescindible pedir calmantes para poder dormir un poco porque entre el estrés de la operación y el dolor es casi misión imposible.
Al día siguiente lo más importante es ir al baño, no pasa nada, una piensa que cualquier movimiento del minimúsculo del músculo que sostiene la última pestaña va a tirar de la cicatriz: falso, hay que ir poco a poco, y hacer pipí es la primera meta. Ya ves, para lo que hemos quedao, antes la meta era llegar a la 34, ahora hacer pis, muy fuerte.
Y entonces entra una enfermera y te da consejos de cómo hacer quejel porque "es buenísimo para la recuperación del músuculo" y tu la miras con cara de póker y dices "pero qué me estás contando, no puedo ni decirle a mi cuerpo que haga pipi y tu quieres que me ponga a hacer yoga con los bajos..."
Al día siguiente me sentía muy flojita y con náuseas, algo muy normal tras una cesárea pues es la manera que tiene el cuerpo de deshacerse de la anestesia. De hecho, hay un síntoma muy extraño que también es consecuencia de la anestesia: dolor en los hombros, si si, al parecer la anestesia tiende a acumularse en la zona de los homoplatos, es un dolor como de agujetas, y como no, a mi me pasó.
Como afrontar el dolor tras una cesárea
La siguiente meta será, ponerse de pie. Eso aliviará mucho las molestias, pero lo tuve que hacer con cuidado porque el mareo es considerable después del festival de medicamentos, el tiempo tumbada, la falta de alimentos y la pérdida de sangre. Yo recuerdo que me suministraron paracetamol y nolotil cada equis horas, que para mi se hicieron eternas, porque en #LaFe la primera noche no me dieron ni un sólo calmante. De hecho, me enchufaron un gotero de hierro 48 horas después de pedirlo el médico. Mi consejo es pedir calmantes, sin apuros, porque sino podrás ver las estrellas sin telescopio. Eso si, ahora toser o reír será peor que andar sobre brasas y cristales, yo pensaba que me descosía pero es sólo una sensación que apenas dura unos días.
La hinchazón de la barriga es considerable, está completamente llena de gases, eres como un globo de helio pero sin el como, tienden a acumularse porque los intestinos están perezosos después de la cirugía y porque durante 32-33-34-35 semanas los has tenido de bufanda para hacer hueco. Por eso es importante ponerse de pie.
La subida de leche tras una cesárea de trillizos
La subida de leche tras la cesárea es inminente, de hecho allí mismo te suministran unas pastillas el mismo día de la cesárea por si quieres cortarla. Yo lo hice porque en mi caso no cuento con ayuda en casa y porque darles de comer con biberón ya me lleva más de una hora. Pero las futuras mamis que decidan darle el pecho lo pueden hacer inmediatamente. Lo que pasa que en el caso de trillizos, como suelen ir a incubadora, hasta que te puedes levantar y ponértelos al pecho pueden pasar más de 24 horas, con lo que darles de mamar suele costar un pelín más, pero siempre es una empresa exitosa.
Una vez en casa pude recuperarme porque los bebés estuvieron unos días en la incubadora, poco a poco me sentía más ágil aunque la zona siempre la sentí (y la siento) como adormecida, como si fuera de corcho...es fundamental, pero fundamental ponerse aceite de rosa mosqueta porque la cicatrización es infinitamente más rápida. La cicatriz es algo más grande que una cesárea normal, a mi me pusieron unas 20 grapas, pero al final queda una marca muy sutil. Esta es mi marca de guerra:
Al igual que cualquier mujer que acaba de dar a luz,
tras una cesárea hay un flujo vaginal llamado loquios (aggggggggggggggg),
constituido por sangre y tejido muerto de las paredes del útero. En los
primeros tres o cuatro días será de color rojo intenso y luego va bajando de intensidad y dura 40 días, o sea que lo de la cuarentena en una mama de trillizos se cumple con creces.
Ahora bien, es importante tomar nota de algunos consejos:
- Beber mucha agua, para evitar el estreñimiento
- No hagas esfuerzos, durante semanas, la cesárea es una operación mayor y hay que dejar que los puntos internos se cierren bien
- Controlar la temperatura, si tenemos fiebre hay que llamar al médico porque es síntoma de infección
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Si prosigue la hemorragia de tipo menstrual pasados los
primeros cuatro días después del parto o reaparece tras haber aminorado,
llama a tu médico.
Si deseas más información sobre las señales de advertencia de una
complicación médica, puedes leer este artículo sobre cuándo llamar al médico.